Los caballos son seres caracterizados por su nobleza y energía, además de ser los protagonistas de actos, batallas y conquistas que permitieron forjar la historia de las naciones mexicanas.

El primer contacto humano con el caballo se remonta a la época antigua, en la que es empleado como medio de transporte para llevar a cabo cuestiones laborales destacando así, la comprensión de la voluntad de su amo. Razón por la cual es de vital importancia establecer una relación de confianza (amo-caballo), un código de comunicación que permita  al animal aprender técnicas para actividades específicas.

Estudios, entrenadores, observaciones y análisis han demostrado que  existen formas de enseñar a un caballo sin necesidad de recurrir a métodos violentos. Ya que es considerado un animal con extremada ligereza, es importante que el proceso de aprendizaje sea agradable y que el domador cuente con paciencia y perseverancia, pues el trabajo de doma se divide en varias etapas en las que el caballo va incrementando de nivel adquiriendo nuevas conductas y volviéndose más dócil.

Una correcta base de doma clásica siempre ayudará al caballo al nivel técnico y al jinete al nivel de la comunicación. 

Cúneo, J. (2006, Enero 21). La Nacion. Retrieved Junio 24, 2014